Cuando Carmelo Anthony decidió
representar su país en las olimpiadas de Río 2016, muchas personas resultaron
sorprendidas por la decision. Las razones para tal sorpresa eran obvias.
Anthony, de 32 años de edad, había venido presentando problemas en su rodilla
izquierda habiendo sido sometido a una cirugía en Febrero 2015, ya era campeón
Olímpico en 2 ocasiones y sus amigos Lebron James, Dwayne Wade y Chris Paul no
formarían parte del grupo para esta ocasión.
Sin embargo, el astro de los
Knicks de Nueva York, participó en las olimpiadas, convirtiéndose en el primer
hombre con 3 medallas de oro en baloncesto y consagrándose como líder histórico
de su país en partidos, puntos y rebotes totales.
Si bien es cierto que los números
de Anthony lo sitúan en un pedestal para el baloncesto internacional, lo más
destacable en este caso es el compromiso mostrado por el jugador hacia el programa
olímpico Estadounidense y así mismo, su atención a los problemas sociales con
que vivimos hoy en día.
En una era donde los deportistas
profesionales generan sumas extraordinarias de dinero, 178 millones de dólares
ha ganado Anthony en su carrera como jugador de la NBA, da gusto ver este tipo
de acciones donde un atleta de esta categoría pone el interés de su país por
encima hasta de beneficios personales y utliza la plataforma olímpica para
llevar un mensaje de unidad, que al final del día es el principal motor en este
tipo de eventos.
“Quiero dar las gracias por
dejarme ser uno de los líderes no solo de nuestro equipo, sino tambien de
nuestro país”, dijo el jugador a la cadena NBC al ganar la medalla de oro. “A
pesar de todo lo que esta sucediendo en nuestro país debemos mantenernos
juntos, de eso se trata. America será grande nuevamente, hay mucho trabajo por
delante pero tenemos que tomarlo paso por paso”, concluyó.
Con estas palabras y 12
años despues de su debut olímpico, se retiraba Carmelo Anthony del baloncesto
internacional. En un año donde su voz ha sido clave para que los atletas hablen
abiertamente sobre problemas raciales en Estados Unidos, “Melo” decidió llevar
ese mensaje al escenario mas grande de todos.
Recordemos que fue
Anthony quien impulsó aquel poderoso mensaje al principio de los premios Espys
de la cadena ESPN, donde el y sus super amigos (James, Wade y Paul), pedian paz
refiriéndose al uso excesivo de la fuerza de parte de policías blancos ante
ciudadanos afroamericanos y de como estos reaccionaban con más violencia
innecesaria.
Las estadísticas dentro
de la cancha son argumentos suficientes para considerar a Anthony como el mejor
baloncetista olimpico de todos los tiempos, pero es su compromiso social fuera
de la duela lo que lo separa del resto.


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